Es de noche, es hora de dormir,
es hora de ponerse a descansar,
pero mas no pude, dejar de sufrir
y en ese momento empecé a soñar;
estaba despierta, pero estaba soñando,
¡Oh, Dios mío… ¿Cuándo va regresar?
La agonía, el dolor me estaban matando
Y entonces empecé a llorar…Me hacía mil preguntas, pero ninguna
sin contestar
y miré a alguien, que me hizo
de opinión cambiar,
esa persona que tiene amarga personalidad
estaba sufriendo por la misma persona
que yo en el viaje pensaba,
por que era su cumpleaños
y esa persona que tanto amaba
su presencia dulce no se encontraba…en ese momento me dí cuenta
que hasta la piedra mas dura
puede sentir,
por que se sentía sola
y empezó a sufrir…Alucinarse no es malo, ni duele
porque alucinando una empieza a amar,
pero es la desilusión la que suele
con el amor terminar.Vuelvo en la noche a soñar
que ya no va a haber más castigo
que a mis brazos vas a regresar
¡y el resto de mi vida, la paso contigo!