¡Que Dios tenga compasión de los hombres que producen guerra,
que Dios tenga piedad con los hombres que destruyen la paz,
es mejor protegerse y evitarse de los que destruyen la tierra
por que el que produce la guerra, provoca la muerte y al infierno se va!

¡Lloverá fuego, habrá demonios en la casa!
el llanto de la muerte, imposible de evitar,
si en el mundo el dolor no existiera,
tampoco existiría la felicidad!

Dichoso aquél que dolor nunca vió, pero desdichado
también por que la felicidad nunca conoció;
desdichado aquél que en una guerra murió,
desdichado aquel que vivió para contarlo
por que el dolor, la muerte y el odio nunca podrá olvidarlos.

¿Por qué salvar a la humanidad,
si ella misma se está destruyendo?
Con las guerras, el odio, el aborto y la enfermedad,
¡Todo lo que tiene vida se está muriendo!

Dolor ajeno siento….
¿Por qué, cuando esto de la guerra va a terminar?
Quisiera que el dolor de mí se lo lleve el viento
y el mismo viento, el amor ha de entregar..

¿Qué se puede ganar de una guerra?
¿La libertad, la captura del enemigo, la nacionalidad?
¡Nada! ¡por que simple y sencillamente
se pierde la tranquilidad, la felicidad y la Paz!